El diseño e ingeniería básica de sistemas contra incendios es el primer paso fundamental para garantizar la seguridad de un edificio. A través de un análisis detallado, se establecen las bases para un sistema de protección eficaz, minimizando riesgos y cumpliendo con los requisitos legales.
Consiste en hacer una inspección, prueba y mantenimiento periódica a los equipos, según las recomendaciones de la norma NFPA 25. Es fundamental realizar este proceso al sistema, ya que al no seguir esta recomendación tendríamos un sistema fuera de servicio.
Un sistema de detección y alarma es un conjunto de sensores, circuitos y dispositivos de señalización que monitorean continuamente un área en busca de indicios de fuego, como humo o calor excesivo.
Es un servicio especializado que se encarga de planificar y diseñar los sistemas de agua potable, aguas residuales y pluviales en edificaciones y proyectos de infraestructura. Esto incluye:
Este sistema se utiliza principalmente, para proteger equipos electrónicos que almacenan información importante e irremplazable, o equipos de gran valor que pudieran tener un daño critico con el contacto del agua.
La norma utilizada para el diseño e instalación es la NFPA 2001, Norma sobre Sistemas de Extinción de Incendios con Agentes Limpios
Consiste en la mezcla de agua espuma y aire en proporciones adecuadas. Se utiliza principalmente para formar una capa flotante cohesionada en líquidos inflamables y combustibles, y previene o apaga el fuego mediante la exclusión de aire y la refrigeración del combustible.
Todos nuestro diseños e instalaciones, se realizan bajo los parámetros de la norma NFPA 16 Norma para la instalación de rociadores de agua-espuma y sistemas de pulverización de agua-espuma
Se basa en estudio de las salidas de emergencia, capacidad de los medios de egreso, planeación de acción de emergencia, señalización, muros y barreras corta fuego y humo, según la ocupación.
La dotación de EPP es fundamental para garantizar la seguridad y salud de los trabajadores. Estos equipos actúan como una barrera protectora frente a una amplia gama de riesgos laborales, como sustancias químicas, agentes físicos, riesgos mecánicos y biológicos.